De multifacético inquietud, se le puede encontrar como pescador, marinero, pedagogo, locutor, folklorista, concejal o simplemente como un leal amigo.

Así es Eugenio González… El Tiqui Tiqui Ti.

En efecto, hijo de pescadores, supo de la vida estoica de los hombres que cogen los platinados tesoros del mar.

Desde muy joven, se destaca por sus condiciones artísticas la que fue motivada y alentada por sus profesores en la Escuela y en la participación del coro de su barrio… y fue la guitarra su leal compañera de su canto.

Luego cumplió el destino soñado de millares de jóvenes y se hizo marino.. mejor dicho soldado del mar, conociendo de la formación Naval, del cumplimiento del deber y del amor a la patria hasta dar la vida si fuese necesario.

Pero entre sus quehaceres marineros, El Tiqui Tiqui Ti se hizo un tiempo para estudiar. Primero fue el folklore luego su inquietud espiritual e intelectual lo llevó a incursionar en la Filosofía, Teología  y Pedagogía en la Universidad Católica de Valparaíso, lo que le ha permitido otorgar a su vocación folklórica una dimensión pedagógica.

Eugenio González junto a su guitarra, concentró todas sus vivencias de playa, puerto y viento y surgió la Cueca Porteña y el amor por la música chilena, su manera festiva y simple de decir y cantar , expresar una chispazo del acontecer diario de Valparaíso de su historia de sus cerros y de sus tradiciones..